Si algo tengo seguro, es que nunca estamos
seguro del todo de nada. Y yo la primera. Nunca necesité atención constante
ni besos a toda horas, preguntar si estoy bien cuando estoy mal, llamadas a la
hora que sea, un solo aviso para saber
que continua vivo… nada. Y sigo sin
necesitarlo. Pero cabe la posibilidad
que me hallas hecho un boquete en la enorme coraza de hierro cerrada al vacío de mi corazón... últimamente me
voy a la cama con una sonrisa estúpida, y no me gusta nada ponerme a
pensar en esta dependencia que me estas causando. Da miedo. Es como una droga,
el lujo de hablar por hablar, aunque no nos interese una mierda lo que dice el
otro. Repito, da miedo.15 de diciembre de 2011
Si algo tengo seguro, es que nunca estamos
seguro del todo de nada. Y yo la primera. Nunca necesité atención constante
ni besos a toda horas, preguntar si estoy bien cuando estoy mal, llamadas a la
hora que sea, un solo aviso para saber
que continua vivo… nada. Y sigo sin
necesitarlo. Pero cabe la posibilidad
que me hallas hecho un boquete en la enorme coraza de hierro cerrada al vacío de mi corazón... últimamente me
voy a la cama con una sonrisa estúpida, y no me gusta nada ponerme a
pensar en esta dependencia que me estas causando. Da miedo. Es como una droga,
el lujo de hablar por hablar, aunque no nos interese una mierda lo que dice el
otro. Repito, da miedo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario