8 de mayo de 2011

Yo no busco nada raro. Sólo alguien que me extrañe aunque hayamos pasado todo un día juntos. Alguien que se ponga nervioso al verme, que no se aburra de mis charlas aunque pasemos cinco horas en el teléfono, que se alegre de escucharme. Alguien que me acompañe siempre a casa y haga divertido el camino, por más largo que sea; alguien a quien pueda besar por un simple impulso sin sentirme atrevida. No me importan los regalos, las cenas ni las flores mientras él demuestre admiración. Me conformo con saber que conmigo es donde más le gustaría estar siempre. Y si estuvieras aquí, nada me gustaría más que vivir todo con contigo. Y que conozca todas y cada una de mis sonrisas, alguien que sólo por mí de todo, que elija quedarse conmigo aunque tenga otros planes, que sienta que antes de mí ninguna otra existió, que sus amigos se cansen de escuchar mi nombre, que escriba las cartas más bonitas del mundo entero aunque tenga la letra fea y sean de dos renglones. Que él piense en mí, mucho más de lo que lo acepta, que sienta que se cae el mundo si discutimos y me abrace tirando su orgullo a la mierda, alguien que me haga reír hasta llorar, y me haga reír cuando no puedo dejar de llorar.

7 de mayo de 2011


No soy nada comparado con lo que quiero ser.
Soy imperfecta.
Mi pelo nunca esta exactamente en su sitio.
Suelo mancharme cuando me pinto los ojos.
No creo que sea fea; pero no soy nada cercano a la belleza perfecta.
No estoy deprimida.
Pero a veces no puedo encontrar mi sitio.
Estoy cansada de los días en los que el sol brilla esperando que yo también lo haga.
Tengo expectativas para mi que no soy capaz de llevar a cabo.
Solamente quiero pasear bajo la lluvia,
con mi música en los oídos y olvidar.
Empezar algo nuevo.